La Pluma del Estudiante


sábado, 11 de julio de 2009

Un detalle: prohibido el paso a los médicos que se hayan pronunciado en defensa de la vida.

Por A_Garcia a las 16:15

Con la ley actual del aborto, la situación, a grandes rasgos, es la siguiente: El aborto constituye un delito excepto en tres supuestos, en los que se despenaliza:

1º supuesto: En caso de embarazo consumado en una violación de la que exista denuncia policial (aborto permitido hasta los tres meses de gestación).

2º supuesto: Por la presencia de "graves taras físicas o psíquicas para el feto", es decir, anomalías fetales incompatibles con la vida, alteraciones cromosómicas o “defectos” mayores del desarrollo del feto que comprometan su vida como persona sana. (Aborto permitido hasta los 5 meses y medio de gestación).

 ¿Por qué casi no se ven ya niños con Síndrome de Down por la calle? ¿Se ha decidido acaso que su vida no merece la pena ser vivida? ¿Que valen menos que los estándares de la raza y por lo tanto no merece la pena que nazcan? ¿Que cuesta mucho cuidarlos y nuestra ajetreada y perfecta vida no nos proporciona el tiempo suficiente para ello?

3º supuesto (El denominado coladero): Si hay grave peligro para la vida o salud física o psíquica de la embarazada (para lo que el aborto puede realizarse en cualquier semana de gestación).

¿Quién decide en qué fase de peligro se encuentra la salud  psicológica de la madre? ¿El propio psicólogo contratado por el abortorio, que recibirá una determinada cantidad de dinero por firmar en un papel una mentira de la que nadie se enterará?

 

Pues bien, ante esta situación, los que defendemos la cultura de la vida frente a la de la muerte, decimos:

 

1-     El ser humano tiene derecho a la vida en todas las fases en las que se encuentre, incluido en su estado de gestación.

2-     El aborto no es solución. En vez de despenalizar un asesinato, que nunca puede ser justificado, deberían promoverse desde el Gobierno soluciones reales para las madres como la ayuda psicológica y económica sumada a una mejora y perfeccionamiento de  los sistemas de adopción.

3-     Además, ¿se cumple la ley actual? Deberían llevarse a cabo las medidas adecuadas para evitar fraudes como los conocidos en Barcelona, que se realizan también en  toda España.

 

Pues bien: ante esta situación actual, en vez de mejorarse la ley actual, en vez de promover las medidas citadas anteriormente, desde el Gobierno se ha optado por promover una nueva ley del aborto que se caracteriza por los siguientes aspectos:

-         Habrá aborto libre hasta la semana 14. Ante esto, decimos: El ser humano es tan humano a la semana 1ª de vida como a las 15. ¿Por qué entonces se permite el asesinato a esta edad?  ¿Por qué deja de ser un delito? Ah, claro. Disculpen: la planta que la madre lleva en su vientre se convertirá en niño exactamente a las 14 semanas y un segundo de vida. Es decir, a los tres meses y medio más un segundo de vida. A los tres meses y medio de vida no lo era. Pregunto: ¿Cuántos disparates más nos quedan por oír? ¿El ser que la madre lleva en su vientre está vivo? ¿Y de qué especie es este ser vivo? La respuesta a estas preguntas está clara. La ciencia responde: sí está vivo y pertenece a la especie humana, aunque a ciertas ministras esto no les quede claro.

-         El único requisito, imprescindible para llevar a cabo el asesinato, es que el centro, público o privado, dé a la embarazada información por escrito sobre ayudas a las madres, centros de información sobre anticoncepción, derechos laborales vinculados a la maternidad... eso sí, la información deberá ser neutral. Pregunto: ¿Y quién decidirá sobre la neutralidad de dicha información? Correcto, el Gobierno.

-          Una vez que recibe la información, la mujer tiene un periodo de reflexión de tres días para pensar si quiere seguir adelante con el aborto o no. Es decir: “Tienes 72  horas para decidir si tu hijo muere o vive”. Nadie podrá obligarla ni ejercer presión sobre ella para que tome una determinada decisión. El ofrecimiento, por parte de asociaciones pro vida de ayudarla, ¿se considerará un intento de presión para evitar la interrupción voluntaria del embarazo por parte de la madre? ¿ Será entonces castigado?

-         Habrá un sistema de indicaciones de la semana 14 a la 22. En este tiempo, el aborto podrá realizarse cuando corra un grave riesgo la vida o la salud de la madre -salud entendida de forma amplia, como estado completo de bienestar físico, mental y social-; y cuando el feto sufra de graves anomalías, anomalías que no producirían la muerte del niño.  Es decir, ¡si el profesional de turno firma el papelito que dice que hay peligro para la salud de la madre, ya se puede asesinar al niño tanto a los tres meses y medio de vida como a los cinco meses y medio! Estamos como antes.  Además, decir que el supuesto del riesgo de la vida de la madre, hoy en día y gracias a los avances de la ciencia, supone un porcentaje tan mínimo que no puede ser utilizado como bandera de la defensa del aborto.  Respecto a las anomalías, nos encontramos otra vez ante el caso de niños con Síndrome de Down, que ya he comentado.

-         Después de la semana 22, es decir, sin límite, se permitirá el aborto en dos casos: cuando el feto tenga graves anomalías que vayan a provocar su muerte nada más nacer (Es decir: como a los nueve meses va a morir, mejor lo matamos a los cinco y medio, seis, siete u ocho. Total, qué más da. Me pregunto: ¿si a un paciente se le diagnostica un cáncer y se le dice que le quedan cuatro meses de vida, es lícito asesinarlo de manera sanguinaria cortándole los miembros o quemándole con ácidos porque, de todas formas se iba a morir?) y  cuando se le diagnostique una enfermedad extremadamente grave e incurable. Un apunte: ¡esa vida también tiene derecho a ser vivida! ¿Quién es qué para decidir que, al estar enfermo debe morir? El niño en gestación es un paciente.  ¿A un paciente enfermo se le cura y reduce el dolor o se acaba brutalmente con su vida por estar enfermo?

-         La red sanitaria pública queda obligada a garantizar la prestación de la interrupción voluntaria del embarazo. Las comunidades tendrán que, o bien realizar las intervenciones en sus hospitales, o tener clínicas concertadas a las que derivar a las pacientes. ¿Y si los médicos de la sanidad pública, fieles a sus principios, se negaran a cometer asesinatos? Se derivan éstos a los abortorios, privados. Una vez más, el dinero de por medio. Pregunto: ¿Quiénes se benefician al final de todo esto? Los niños no, desde luego. ¿Las madres? Tampoco, puesto que, engañadas, se verán  conducidas a la pesadilla psicológica que es el síndrome pos-aborto, al dolor de haber contribuido a la muerte de un inocente, de su hijo, convirtiéndose así en segundas víctimas del cruel atentado. ¿Quién queda? No es difícil, ¿verdad? ¿A quién beneficia esta masacre de inocentes? O, como dice el recientemente publicado libro de David del Fresno, “¿Quién se está forrando con el negocio del aborto?” Porque sí, esto es lo que es. Más allá de la aparente buena voluntad de ayuda a las madres, (el aborto NUNCA es una solución), más allá de las razones ideológicas que buscan un supuesto progreso (¡MENTIRA! El asesinato de seres humanos NUNCA puede relacionarse con el progreso. Esta afirmación sólo nos lleva a contemplar horrores del pasado siglo XX como el Holocausto o el GULAG, o retroceder a la época de los romanos). Más allá de estos motivos se encuentra la triste realidad: el aborto es un sucio negocio. Unos pocos se aprovechan del sufrimiento de otros sólo por sus propios intereses.

-         Los poderes públicos quedan obligados a promover el acceso universal a la información y educación sexual, a programas de salud reproductiva y a métodos anticonceptivos. Entran aquí la formación a profesionales de la salud y la incorporación de una  materia de esta índole al sistema educativo. Una vez más, el Estado se encargará de formar a la ciudadanía según su criterio: a los niños y a los médicos. ¡¡Más adoctrinamiento en la escuela no, por favor!! ¡¡Recuerden el artículo 27, que están continuamente saltándose a la torera!! ¡¡Y más formación sesgada para los profesionales no, por favor!! ¡¡No más presiones desde arriba!! Por cierto, una pregunta: ¿qué ocurriría si en un cambio de Gobierno se diera un pequeño giro a esa información? Es decir, por ejemplo, ¿si en la nueva materia escolar se enseñara la defensa de la vida, se dijera que el aborto es un asesinato...? ¿no habría manifestaciones a favor del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones morales y religiosas en toda España?

-         Las chicas mayores de 16 años no necesitarán del consentimiento paterno para abortar. Claro, primero las adoctrinamos a través de la escuela y los medios de comunicación. Después las empujamos hacia la irresponsabilidad y la falta de madurez moral. Después, como somos muy buenos, les ofrecemos una “solución” sin que sus padres, las personas que más las quieren en el mundo, se enteren siquiera de lo que les pasa y puedan ayudarlas. Cuando ya les hemos sacado el dinero las dejamos solas. Solas en la desgracia, en el dolor. Y, si tienen suerte, darán con alguno de esos “violentos grupos pro-vida” que cuidarán de ellas, las consolarán y conseguirán que salgan adelante. A nosotros ya no nos importa. Ya tenemos lo que queríamos. Nos taparemos los oídos ante sus peticiones de auxilio.

-         Además, en cada comunidad autónoma tendrá que haber al menos un comité, dentro de la red sanitaria pública, que llevará a cabo importantes tomas de decisiones con respecto a la vida del niño que se encuentra en peligro. Y, atención: La ley impide que formen parte de estos colectivos aquellos médicos que hayan manifestado estar en contra del aborto. ¡Lo que faltaba! ¡Por si todo lo demás fuera poco, encima tendrán prohibido el paso a los comités de bioética todo aquel que se haya manifestado a favor de la vida! ¡Todo aquél que haya sido fiel a su vocación de médico, que haya dicho en público que la medicina está para curar, no para matar! Señores del Gobierno: ¿ les suena de algo el artículo 16 de la Constitución, que dice –y cito textualmente-:“Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.”? ¿Y el 20:  Se reconoce y protege el derecho a “expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”?¿Y el 23:  “1. Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal 2. Asimismo, tienen derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos, con los requisitos que señalen las leyes.” (Leyes que, por supuesto, no pueden violar ninguno de los artículos citados anteriormente) ? Una de tres: O los médicos que se manifiestan a favor de la vida y luchan para defenderla constituyen un peligro para el orden público, (una gran mentira, comprobable por cualquier ciudadano de a pie), o el Gobierno es tan inepto que desconoce la mismísima Constitución Española, o, conociéndola, se la salta a la torera y toma por tontos a los ciudadanos, atentando contra SU LIBERTAD y los derechos citados anteriormente. Esta prohibición de entrada en los comités de bioética a todo aquél que ha ejercido su derecho a la libertad de expresión (eso sí, dando la casualidad de que ha manifestado una opinión contraria al Gobierno), y de conciencia (algo que al parecer molesta al Gobierno, pues se empeña en cambiar las conciencias de los ciudadanos que, por mucho que pese a algunos, son libres ) es anticonstitucional, bochornosa e inadmisible, además de ser propia de un estado totalitario, de una dictadura.

Ante esta situación, ¿qué nos queda a los ciudadanos de a pie?

 Diferentes asociaciones a favor de la vida, representado a miles de ciudadanos, que han intentado hablar con el Gobierno y formar parte en la creación de esta nueva ley,  han sido “despachados” con rapidez por el Gobierno, que a la hora de la verdad ha  ignorado los argumentos y propuestas que estos grupos defienden.

¿Qué nos queda? Una de las posibilidades: alzar la voz. Que nos oigan. Que se percaten de que la sociedad española, a la que tienen el deber de servir, que no de imponer nada, no quiere que se maten a seres inocentes en su seno. No quiere esta nueva ley. Quiere que se mejore la anterior. Y lo quiere ya.

Así, no podemos faltar a la manifestación que, en defensa de la vida, tendrá lugar en Madrid, el 17 de octubre de este año.Que nadie se quede sin asistir, que nadie se quede sin alzar la voz contra este crimen, sin defender a los inocentes.

No podemos callarnos, dejar de actuar en foros, Web, Blogs y actos públicos.

Ahora que España está en el punto de mira, el mundo será testigo de un excepcional movimiento ciudadano: hagamos entre todos que reine la Justicia, el Bien y la Verdad.

 


Comentarios

  • Fecha: lunes, 13 de julio de 2009
  • Hora: 10:38
  • Autor: Invitado
  • ¡¡¡Excelente, me he quedado sin palabras!!!.