jueves, 30 de abril de 2009
Publicado por Desconocido @ 17:07
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voluntario de DAV recibe una palizaTras asistir a continuas muestras de desprecio por parte del actual Gobierno de España hacia los defensores de la vida, a los que recientemente ha tachado de fundamentalistas, no es de extrañar que tengan lugar sucesos como el ocurrido hace poco.

El pasado 25 de abril,  unos voluntarios de Derecho a Vivir recogían firmas  a favor del derecho a la vida en El Ferrol, a la vez que en otros 87 municipios españoles se realizaban actos  en protesta por la muerte de miles de niños inocentes cada año, víctimas de este horrendo crimen que es el aborto.

Pues bien, después de que las declaraciones del Gobierno alentaran a los grupos más radicales (como ha hecho notar Gádor Joya, portavoz de Derecho a Vivir), y mientras estos voluntarios realizaban su labor, un grupo de seis personas se acercó a la mesa de firmas.

Cuando uno de ellos empezó a rociarla con spray, así como a los carteles que había en ella, uno de los voluntarios intentó impedírselo tras pedirle que parara. Entonces se abalanzaron sobre él violentamente y, tras tirarlo al suelo le propinaron numerosos golpes y patadas, sobre todo en la cabeza, donde le provocaron numerosas contusiones. Y cuando un firmante, de nacionalidad chilena, intentó socorrerlo, le propinaron golpes también a él, hasta el punto de partirle el labio. Otras dos voluntarias fueron golpeadas y zarandeadas, y una de ellas (de 60 años de edad) fue tirada al suelo. Los agresores huyeron cuando los empleados de un supermercado cercano salieron a socorrer a los voluntarios.

He aquí la tolerancia y el respeto de los defensores de la muerte hacia los que, como estos voluntarios, defienden con la palabra y la razón, a los más débiles de la sociedad.

Ignacio Arsuaga, presidente de HazteOir.org, además de mostrar todo su apoyo a los agredidos, declaró que "por más que nos amenacen, nos golpeen o nos insulten, no nos van a parar. Hechos como estos no hacen sino reafirmar nuestras convicciones, que defendemos desde el más absoluto civismo y conforme a nuestro derecho a la libertad de expresión, frente a quienes hacen de la violencia su único argumento”.

Y es que el tiempo dejará a cada uno en su lugar: la historia recordará a los defensores de la vida como a héroes que llegaron a derramar su sangre por salvar la de sus hermanos inocentes, vilmente asesinados ante la mirada cómplice y/o complacida del resto del mundo.

 

Fuente: Hazte Oír

 


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