martes, 23 de diciembre de 2008
Por lapluma a las 0:01
El secretario de Cáritas Española,
Silverio Agea, ha pedido a los poderes públicos la puesta en marcha de
manera urgente de un plan de acciones sociales para paliar los efectos
de la crisis económica en las personas más pobres.
Esta demanda ha sido planteada durante una
rueda de prensa celebrada a media mañana en la sede de la institución
para presentar la campaña “Cáritas ante la crisis” dirigida
a canalizar la solidaridad de todos los ciudadanos con los programas de
acogida de Cáritas, que a lo largo de 2008 han visto incrementadas en
más de un 50 por ciento el número demandas de ayuda de emergencia
provocadas por la crisis económica.
En la rueda de prensa han
comparecido el presidente de Cáritas Española, Rafael del Río, y el
secretario general de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan Antonio
Martínez Camino, que ha hecho entrega de una aportación de 1,9 millones
de euros correspondientes el 1% del Fondo Común Interdiocesano que los
obispos españoles decidieron donar a Cáritas, durante la Asamblea
Plenaria celebrada a finales de noviembre, para hacer frente al
incremento de peticiones de ayuda. Junto a ellos, ha intervino también
Vicent Andrés Martínez, responsable de Acción Social de Cáritas
Valencia.
Aumento de peticiones superior al 50 por ciento
En la rueda de prensa se ofrecieron datos actualizados sobre la
evolución de las demandas de ayuda recibidas en los últimos meses y el
perfil de las personas que está atendiendo Cáritas a través de sus
servicios de acogida. A lo largo de 2008, el número de demandas ha
aumentado más del 50 % con relación a 2007 y los mayores incrementos se
han registrado en los programas de familia, acogida, inmigrantes y
empleo. Por tipo de ayuda, las peticiones se dirigen, sobre todo, a la
comprar alimentos, afrontar los gastos de la vivienda (alquiler, luz,
agua, plazos de hipoteca), ropa y calzado, educación y formación,
transporte y gastos sanitarios.
Asimismo, se está constatando
que la situación es tan acuciante para las personas más desfavorecidas,
que se están detectando muchos casos de subarriendo de habitaciones a
precios abusivos y en condiciones severas de hacinamiento, o del número
de familias que viven en habitaciones al no poder acceder a una
vivienda en alquiler, además de los casos de reclamación de avales por
impago de hipotecas, que afecta especialmente a viudas mayores que
avalaron con sus viviendas en propiedad a sus hijos.
Muchos vienen por primera vez a Cáritas
En cuanto al perfil de las personas que están acudiendo a los servicios
de acogida de Cáritas, se confirma que muchas de ellas vienen por
primera vez a Cáritas: son personas que han pasado de la vulnerabilidad
a la pobreza afectadas principalmente por el paro creciente. En su
mayoría se trata de mujeres solas con cargas; mujeres inmigrantes
reagrupadas de 40 o más años que buscan trabajo por primera vez
(generalmente esposas de maridos en paro); hombres en paro reciente
procedentes de empleos de baja cualificación de los sectores de la
construcción y la hostelería, muchos de ellos inmigrantes con
autorización de trabajo; familias jóvenes (20 a 40 años de edad) con
niños pequeños; y casos de mujeres mayores con pensiones no
contributivas o pensiones mínimas que no llegan a cubrir necesidades
básicas; así como inmigrantes en situación irregular que han visto
endurecidas sus condiciones de vida.
Merma de recursos propios
El número de demandas de ayuda que recibe la organización ha aumentado más del 50%
El impacto de la crisis en los programas y servicios de Cáritas en todo
el Estado está afectando a la disponibilidad de los fondos propios,
dado el aumento de los gastos que se dedican a responder al incremento
en la demanda de ayudas económicas y de urgencia. De hecho, muchas
Cáritas indican que ya habían “agotado” a mitad de año todos sus fondos
previstos para esos programas, por lo que han tenido que recurrir a
otras partidas presupuestarias más orientadas a la promoción y la
inserción social que a la asistencia de emergencia. Esto ha obligado a
que Cáritas esté reformulando sus modelos de intervención para dar
mayor prioridad a los aspectos de acogida en muchos de sus programas.
Plan social urgente
A la vista de la situación, y de que los efectos de la crisis se están
superponiendo a graves problemas de pobreza estructural constatados por
Cáritas en el VI Informe FOESSA presentado a finales de octubre,
Silverio Agea ha señalado las líneas maestras que debe abordar un plan
de acción urgente de carácter social para ayudar a las personas más
desfavorecidas.
En este sentido, Cáritas reclama a las
Administraciones públicas que, de manera similar a las medidas
dirigidas a reactivar la economía productiva a escala local, se
establezca un fondo económico que sea transferido a los Ayuntamientos
“para atender las demandas sociales, que sea gestionado y ejecutado por
los servicios sociales municipales con esta finalidad social”. Cáritas
está convencida que en el ámbito local es donde hay mayor posibilidad
de combatir los efectosd e la crisis sobre las personas en situación
más precaria.
Asimismo, Silverio Agea señaló le necesidad de
impulsar “un empleo con protección social, de manera que sea posible
hacer procesos formativos adecuados para las nuevas ocupaciones para
las personas y familias que lo necesitan, lo que supone que esté
acompañado de las transferencias monetarias necesarias para llevar a
cabo una inclusión activa”.
Entre las medidas propuestas, Agea
defendió también una “política de inmigración donde nadie pierda en el
camino de la legalidad y la integración”.
Como alertó el
secretario general de Cáritas “en este momento de crisis que ha puesto
al descubierto las lagunas del sistema de protección social, es
obligado exigir, ampliar y articular el sistema de protección,
especialmente en el nivel no contributivo”, y equiparar sus niveles a
los de la media de la UE y a los que corresponden realmente a España
con relación a su Producto Interior Bruto.
Junto a las
propuestas dirigidas a los responsables políticos, Silverio Agea indicó
que con la campaña «Cáritas ante la crisis” se pretende demandar ayuda
económica a los ciudadanos y participación activa, como voluntarios, en
las acciones de ayuda a las personas más vulnerables ante la crisis. Y
en línea con los objetivos de la campaña institucional de Cáritas para
el período 2008-09, que tiene como lema “Una sociedad con valores es
una sociedad con futuro”, invitó a “cambiar nuestros estilos de vida
hacia unos hábitos de consumo orientados a la austeridad y al compartir
con quienes están en situación más precaria”.
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